Revive

Nutrición Integral a Base de Plantas

“La mayoría de la gente se considera amante de los animales. Los reconocemos no como objetos, sino como seres complejos con los que compartimos el planeta, nuestras vidas, nuestros hogares. Disfrutamos con su alegría, sufrimos con su dolor, admiramos su inteligencia e individualidad y los acogemos en nuestras familias o los admiramos en su medio natural. La idea de causarles dolor o sufrimiento innecesario es para muchas personas insoportable. Para los que nos alimentan, nos visten o nos entretienen, elegimos un discurso que minimiza o incluso elimina su sufrimiento. La imagen pintoresca de una granja familiar y su amable granjero. Un final compasivo y sin dolor, un bajo precio pagado a cambio de una vida feliz. Una relación simbiótica. Detrás de esta postura de: “Ojos que no ven, corazón que no siente” dejan de ser individuos, pasan a ser “ganado” unidades de producción en un sistema inconmensurable exento de leyes compasivas que protegen a nuestros hermanos animales. Ciegos y sordos a su sufrimiento. Su valor se determina en su función de su utilidad para la humanidad racionalizado desde la idea de nuestra propia superioridad y desde la ley del más fuerte. Una idea que debe ser cuestionada.”

Dominion (2018)

Esta parte de la historia es a menudo la parte, donde nos mentimos e ignoramos por completo lo que está sucediendo realmente y a la misma vez la parte donde más repercusión directa tienen nuestras decisiones diarias.  ¿Te sientes culpable al saber cómo se producen los productos de origen animal? ¿No quieres formar parte de eso más? La mayoría de nosotros nos sentimos incómodos con la cría intensiva y el sacrificio de animales. Las imágenes y películas nos resultan perturbadoras y preferimos no pensar en ello, y sin embargo, sabemos en el fondo que no pensar en ello no cambia nada en absoluto.

Las gallinas son probablemente los animales más explotados de la Tierra. Utilizados para abastecer la creciente demanda de carne y huevos la crianza y producción ha experimentado el mismo proceso de optimización económica que otras industrias. Cada vez más animales por m2, cada vez más productividad, sólo teniendo en cuenta los límites naturales, no los éticos ni morales.

Las gallinas criadas para sus huevos son de una raza diferente a las criadas para carne. La vida de las gallinas ponedoras empieza en la incubadora. Los huevos de sus madres se almacenan e incuban y eclosionan a los 31 días. La mitad de los pollos nacidos en la industria del huevo son machos, y como no pondrán huevos ni tampoco son aptos para venderlos para carne de pollo, son inútiles para la industria. En la mayor incubadora de Australia por ejemplo los machos son modificados genéticamente para tener otro color que las hembras y así poder separarlos más rápidamente. Se ponen en distintas cintas transportadoras y se consideran deshechos igual que hembras débiles o nacidas con malformación. Se descartan directamente al día de nacer en una trituradora industrial llamada “maceradora” está práctica es legal y considerada humanitaria por la RSPCA, la organización benéfica de bienestar animal más antigua y más grande del Reino Unido. En Incubadoras más pequeñas se utiliza dióxido de carbono o gas o simplemente dejan que se asfixien en bolsas de plástico. Todas las granjas comerciales de huevos (Jaulas en batería, criadas en suelo, camperas, ecológicas o las aprobadas por la RSPCA) sacrifican a los pollitos macho, matan solamente en Australia 12 millones al año. Mientras las hembras sanas pasan por dolorosas máquinas despicadoras. Debido a su encierro en granjas a las gallinas se les corta el pico para reducir el daño que pueden causarse entre ellas. El estrés causado por el hacinamiento hace que las gallinas se comporten agresivamente. Las meten en cajas y las transportan a granjas de cría de pollitos hembra. Dónde estarán durante 4 meses, hasta que empiezan a poner huevos. Unos poco machos serán apartados de la trituradora para servir, junto con una selección de gallinas, como progenitores, fecundando y poniendo los huevos que irán a la incubadora. El resto de gallinas se manda a otras granjas. Aunque las diminutas jaulas de batería están prohibidas en muchos países de la UE, jaulas un poco más grandes no lo están, y alrededor de 16 millones de gallinas en granjas de huevos sólo del Reino Unido aún viven sus vidas dentro de jaulas. No hay duda de que sufren como consecuencia de esas condiciones apretadas e antinaturales. No pueden estirar las alas o manifestar cualquier comportamiento natural, como bañarse en la arena o escarbar. Cuando su producción de huevos disminuye, generalmente alrededor de los 18 meses de edad, será llevada al matadero y sacrificada. Su esperanza de vida natural sería más cerca de 10 años. En el matadero las cuelgan boca abajo en un carrusel automático. Las introducen en un baño con agua electrificada para aturdirlas y les rajan el cuello con una cuchilla automática. Pero si levantan la cabeza y el agua electrificada no les aturde la cuchilla se la encuentran conscientes para finalmente ahogarse en agua hirviendo. Gran parte de las gallinas sacrificadas se utilizan para hacer productos de baja calidad como carne picada, comida de aves de corral, pienso para animales de compañía o para alimentar animales de granja.

Hace unos años, aún comía huevos y buscaba huevos de gallinas de corral. La idea de gallinas felices cacareando en el campo y poniendo huevos de forma natural era mucho más aceptable que la idea de gallinas en jaulas. Creía que los huevos de gallinas de corral no eran un problema. Desde entonces, he aprendido más sobre las granjas de huevos de gallinas de corral. Incluso allí, las gallinas viven en bandadas anormalmente grandes y pasan gran parte de sus vidas en galpones abarrotados con acceso limitado al aire libre. Las gallinas son criadas selectivamente para poner un número antinatural de huevos (alrededor de 300 huevos por ave al año, natural serían unos 90 huevos). La alta producción de huevos agota el calcio de los huesos de la gallina, dejándola susceptible a fracturas en patas y alas. Aunque no se mantienen en jaulas, la mayoría de las gallinas de corral están alojadas en galpones abarrotados con miles de aves. Pequeñas aberturas permiten el acceso al aire libre, pero a menudo las gallinas más débiles nunca salen. Muchas veces las mismas granjas que tienen gallinas en jaulas tienen naves para gallinas camperas y a menudo pasa que los huevos se confunden y se encuentran huevos de jaula en los paquetes de huevos camperos. Había varios escándalos públicos en la UE sobre este tema en las últimas décadas. Al final las gallinas les espera el mismo final de su vida en el matadero.

Matados para suministrar la demanda de carne blanca, supuestamente menos grasienta y más sana que la carne roja. Se matan para el consumo humano cada año: en Australia 600 millones, Reuino Unido 1.000 millones, 8.900 millones en EEUU, 9.500 millones en China y 680 millones en España. Las gallinas para carne de raza Broiler, son más grandes que las gallinas ponedoras, y han sido diseñadas para que alcancen rápidamente un tamaño enorme. Su corta vida empieza también en las incubadoras. Aunque la industria utiliza tanto machos como hembras, estás incubadoras también emplean trituradoras o cámaras de gas para las aves debiles o con malformaciones que no llegarán al peso deseado. Los pollitos que sobreviven el primer día son transportados a las granjas de engorde. Por lo general, decenas de miles de aves son apiñadas en un almacén, en una granja que puede albergar millones de aves. En España hay unos 5.000 granjas de este tipo y en los más grandes caben hasta 200.000 aves, la media está en unos 25.000 animales por nave. En su primera semana de vida es habitual una mortalidad entre 4-6% lo que equivale a 1.000 y 1.500 por nave al día. Aquí, la primera tarea del granjero cada mañana es recoger los cuerpos de aquellos que no sobrevivieron a la noche y estrangulará los más débiles, los más pequeños y los enfermos.

Conforme crece, rápidamente ocupan el espacio disponible en toda la nave, viviendo entre sus propios heces. La tasa de mortalidad desciende, pero las muertes siguen siendo habituales. Próximos a las naves, se amontonan los cuerpos para que se descompongan. Los supervivientes siguen creciendo a las 5-7 semanas de vida, la cría selectiva, la falta de ejercicio debido al hacinamiento, la luz artificial y el uso de antibióticos para que engorden más y evitar enfermedades, han conseguido que a día de hoy las gallinas de la raza Broiler llegan al matadero habiendo alcanzado los 3Kgs en sólo 35 días. Es una gran diferencia con respecto a su crecimiento natural que sería 2Kg en 96 días. A sus cuerpos les cuesta mucho lidiar con esta enorme presión física y es común que desarrollen trastornos óseos, cardíacos y metabólicos. El 90% que llegan al matadero tienen dificultades para caminar. En el ciclo entero de 5-7 semanas las naves no se limpian generándose una gran concentración de amonio que puede irritarles y quemarles la piel y obstruirles las vías respiratorias.

El cuidado individual no es posible cuando hay tantas aves, y así, estas víctimas sufren y mueren fuera de la vista. Nunca escarbarán en la tierra, tomarán el sol ni harán ninguna de las cosas que hacen que la vida valga la pena para un ave. Su primer aliento de aire fresco será el día que sean transportadas al matadero, a la edad de apenas 5-7 semanas. No pueden dejarles vivir más tiempo porque son genéticamente criadas, hormonadas y cebadas para coger cada vez más peso y sus piernas se romperían. Seleccionan las aves que van a matar cuando están a oscuras, de noche, cuando las aves están aletargadas y no pueden ver lo que sucede. Normalmente contratan cuadrillas para que los cojan a mano y los apelotonen en cajas de plástico, después se suben las cajas al camión que los transportará al matadero. Al igual que las ponedoras, se les cuelga de las patas en el carrusel automático y se les aturde con agua electrificada, pero si algún pollo levanta la cabeza sigue totalmente consciente cuando les corten el cuello con la cuchilla giratoria. Un trabajador espera con un cuchillo por si algún ave se escapa de la cuchilla. Luego pasan a un proceso automatizado y eficiente que primero les quita las plumas, se corta la cabeza, luego las patas y se separa las partes del pollo según su uso, pechuga de pollo, alitas, carne picada etc

A los pavos criados en masa les espera la misma vida. Criados para el consumo humano se matan cada año: En Australia 4,5 millones, en Reino Unido 15,4 millones, en EEUU 243 millones y en España 13,4 millones de aves. Los pavos de granja han sido seleccionados para engordar tanto que no pueden aparearse por sí solos, por lo que la industria del pavo depende de la inseminación artificial. Los pavos son muy curiosos, y se crían de forma muy similar a los broiler con 10.000-14.000 animales por nave que equivale a 6 pavos por m2. Las alteraciones genéticas y la luz artificial para maximizar su alimentación dan lugar a una tasa de crecimiento doble que la de los de pavos salvajes. Alcanzan rápidamente un peso que sus patas no pueden soportar. Como viven entre excrementos, heridas pueden infectarse rápidamente. La mortalidad aumenta con la edad hasta una media de 3-5% para las hembras que llevan unas 12 semanas viviendo en las naves. Esto significa 420-800 aves muertos cada día en la nave de 14.000 pavos. Y una tasa de mortalidad entre 10-12% para los machos que llevan unos 16 semanas allí que resulta en 1.400-1680 animales muertos al día/nave. La mortalidad aumenta porque con cada semana más entre sus excrementos que causa más infecciones y enfermedades aparte de que su peso es cada vez mayor y no pueden ni mantenerse en pie. Los aves muertos se recogen y tiran como si fuesen basura, amontonados para que se descompongan en agujeros cerca de las naves. Al resto se les lleva en camión al matadero donde se les golpea y patea conforme les cuelgan en la línea de sacrificio. Los mataderos pequeños a veces usan conos de sacrificio individuales donde se les mete boca abajo y corta la cabeza para que se desangren y mueren lenta,- y dolorosamente. Se consume pavo en algunos países para la navidad y se puede comprar congelado a lo largo de todo el año.

Utilizados para consumo humano, entretenimiento y vestimenta se mata cada año en Australia 8,3 millones, en el Reino Unido 14 millones, en EEUU 27 millones y en España 1 millón de patos criados en granjas de masa. Su vida empieza igual en la incubadora y usando trituradoras para los débiles o malformados que no llegarán al peso deseado. La cría de patos es muy similar a la cría de broilers o pavos. Transportados a la granja de engorde en su primer día de vida, los patitos crecen a un ritmo acelerado hasta las 7 semanas encerados con miles de otros, en naves sucias donde las muertes y enfermedades son habituales.

Pero, cuando no cuentan con superficie acuática, como en la mayoría de las granjas de pato incluyendo las que dicen “criadas en libertad”, tienen que soportar el peso de su cuerpo durante 7 semanas causándoles cojera, dislocaciones y fracturas óseas. La cría selectiva busca que crezcan y engorden rápidamente, lo que unido a la falta de desarrollo de su joven sistema óseo provoca aún más presión sobre sus ya débiles patas y articulaciones. Sin ni siquiera agua para sumergir sus cabezas, son incapaces de mantener limpios los ojos, fosas nasales y plumas, lo que agrava el riesgo de ceguera o enfermedades. Viviendo entre sus propios desechos y los consiguientes niveles de amonio les puede provocar dolorosas quemaduras en los pies y graves heridas y lesiones. Estás lamentables condiciones junto con el hacinamiento, suelen provocar enfermedades neurológicas donde la falta de coordinación y temblores de cabeza y cuello van seguido de parálisis, convulsiones, el coma y la muerte. Cuando los trabajadores encuentran patos enfermos o heridos los matan partiéndoles el cuello. Pasados 49 días los meten en cajas y los cargan en camiones para enviarles al matadero. Muchos no sobreviven el viaje. Al igual que con los pollos y pavos, los cuelgan de las patas al carrusel automático para enfrentar el agua electrificada, la cuchilla giratorio y el baño de agua hirviendo para ahogarles sufriendo.

En España la caza deportiva de patos silvestres aún es legal mientras que en otros países ha sido prohibida por considerarla cruel. Se caza cada año patos para el disfrute y entretenimiento de los cazadores. Simuladores informáticos junto con las observaciones de activistas demuestran que los cazadores dejan a tantas aves heridas o muertes sin recoger, como las que se matan y se llevan. Lo que significa que dejan a miles de patos silvestres que sufran y mueran por las heridas no curadas. A ello hay que sumar los cuerpos de muchas especies protegidas, disparados porque no los distinguen o porque les da igual.

También explotamos a los patos y gansos para nuestra vestimenta. Un 80% de los plumones y plumas que se utilizan para abrigos, sacos de dormir o edredones vienen de China donde el desplume de patos y gansos vivos es una práctica habitual. Esto supone arrancarles las plumas de forma dolorosa, dejándoles heridas abiertas y ensangrentadas; un proceso que se repite varias veces antes de ser sacrificadas. Incluso se han descubierto proveedores con el certificado de Calidad de Plumón Responsable que estaban implicados en estas prácticas. En definitiva, es imposible saber si los productos de plumas vienen de estas granjas.

Utilizados para alimentación, entretenimiento, vestimenta y farmacología se matan cada año en Australia 8,7 millones, Reino Unido 2,7 millones, EEUU 31 millones, China 49 millones y 6 millones en España

Como los humanos, las vacas son muy maternales que forman lazos estrechos con sus crías y para producir leche tienen que haber parido. En las granjas de leche se le fecunda a la fuerza todos los años para que produzcan leche, normalmente por inseminación, no de forma natural, lo que implica que los trabajadores les introduzcan el brazo por el ano para sujetar el cérvix mientras les inyectan el semen de un toro. Pocas horas después del parto les quitan a sus terneros para que no pueden mamar y vender la leche para el consumo humano. Los días posteriores a la separación, las madres braman día y noche llamando a sus terneros. Lloran la pérdida durante días e incluso semanas. Los terneros machos no son útiles para la industria láctea porque no producen leche. Están aislados durante 5 días hasta que los meten en un camión que los lleva al matadero. Los pueden dejar sin alimento durante 30 horas. Hambrientos, desubicados y con necesidad de afecto, lloran por sus madres en las cuadras del matadero, donde los matarán a la mañana siguiente. Les meten en una línea donde se les aturde manualmente con pistola de bala cautiva que es el sistema más común para aturdir vacas. Los que esquivan el aturdidor o han sido mal aturdidos, los matan estando conscientes. En Australia se matan cada año 700.000 terneros por ser considerados desechos para la industria láctea. A un número reducido de terneros les engordan durante 20 semanas para producir carne de ternera de baja calidad. A las hembras también se les aísla, alimentadas con leche en polvo para incorporarlas más tarde al ciclo e inseminarlas. Las vacas lactantes son ordeñadas 2 o 3 veces al día, conectadas a máquinas de ordeño. En condiciones naturales pueden vivir hasta 20 años, mientras que en las granjas de leche llegan a tan sólo 4- 8 años. Algunas sucumben ante la presión de la fecundación continua y de producir hasta 10 veces más leche de la que producirán de forma natural. El resto irán al matadero en cuanto su producción de leche empiece a disminuir o su mal estado de salud les impide continuar. Una vez en el matadero se les aturde, corta el cuello y cuelga de una pata boca abajo hasta que se desangren.

También para las vacas de carne se prefiere la inseminación artificial. A los terneros criados para carne les someten a procedimientos quirúrgicos sin anestesia, incluyendo el descuerne, el marcado con hierro al rojo vivo, perforación de orejas o la castración. La castración puede ser con cuchilla o con la técnica de estrangulamiento: Rodean la base de los testículos con una goma elástica tensa para cortar la circulación hasta que se pudran y caigan. Los que enferman no reciben atención veterinaria y empeoran rápido y se mueren a escasos días. Antibióticos, hormonas de crecimiento, vitaminas (como vitamina B12), suplementos y progesterona (para aumentar la fertilidad) son inyectados o administrados vía vaginal o oral.

Estas y otras rutinas, como la de inseminar o controlar la gestación supone que se conduzca bruscamente a las terneras a una jaula de restricción, donde se les inspecciona individualmente. Se les obliga a obedecer retorciéndoles la cola, o aplicando un descargador eléctrico. Una gran parte de las terneras criadas en España y la carne suministrada a supermercados procede de animales que han pasado por lo menos el 10-15% de sus vidas encerrados en corrales sin vegetación, donde se les engorda con pienso para enviarlas al matadero a los 18 meses. En el matadero se les mete en el cajón de restricción, del que tratan de escapar desesperadamente. La pistola de bala cautiva es el sistema más común para aturdir vacas, pero especialmente las de baja potencia son poco efectivas con animales tan grandes. Les causa dolor y dificultad de movimiento, pero no inconsciencia. El rifle es una alternativa menos común. Se les corta el cuello y cuelga de una pata boca abajo para desangrarles para después proceder a descuartizarlas. Además de tener que ver cómo aturden, matan e incluso desmembran a los animales que tienen delante, las vacas que vienen después suelen tener que escuchar los gritos desde la sala contigua.

Las pieles de vacas y terneros se envían a curtidurías para convertirles en cuero, la mayoría del cuál se exporta. Es un error común pensar que el cuero es un subproducto cárnico utilizado para reducir gastos; sería más acertado decir que es un co-producto, en ocasiones con mayor valor que la carne. De hecho, cada vez son más los animales que se matan por su piel y no por su carne. El cuero barato para producir calzado, bolsos y otros accesorios, también se importa a Australia, EEUU y Europa desde países en vías de desarrollo como la India y Bangladesh. Dado que las vacas son sagradas para el hinduismo, matarles es ilegal en 24 de 29 estados indios. Matarlas legalmente para producir cuero, implica transportarlas cientos o miles de kilómetros a uno de los 5 estados exentos o a Bangladesh. Dependiendo de la ruta y del número de animales (a veces miles) la mayor parte del recorrido se realiza a pie. Para prepararlas les clavan herraduras y les atraviesan la nariz para pasar cuerdas por ella. Agotadas, hambrientas y deshidratadas muchos no soportan el camino. Las fuerzan de levantarse tirando de las cuerdas atravesadas por la nariz o rompiendo y retorciéndolas el rabo. Las golpean con palos y les frotan pimienta en los ojos. Durante el resto del camino están hacinadas dentro o fuera de los camiones. Se cornean entre ellas y las fracturas óseas son frecuentes. Las que logran llegar al matadero serán sacrificadas frente a otras, sin aturdimiento previo, algunas incluso despellejadas vivas. Sumergen los pieles en químicos tóxicos que causan cáncer y enfermedades cutáneas muchas veces a menores de edad.

Muchos países también tienen su propia especialidad de entretenimiento con vacas y toros. En Australia por ejemplo es el rodeo y la captura de becerros y novillos mientras que en España la corrida de Toros. La idea central de los rodeos es el control físico y la dominación de los más débiles y vulnerables. Becerros, novillos y toros son provocados físicamente para entretener al público en los 240 rodeos celebrados anualmente sólo en Australia. Normalmente son animales dóciles. Pero se les retuerce el rabo, se les electrocuta, entre otras formas de abuso, les clavan espuelas metálicas y correas alrededor de su abdomen, para hacer que se desboquen y parezcan agresivos. El riesgo es un factor esencial en este espectáculo, las lesiones son inevitables. La captura de Becerros y novillos implica usar el lazo con animales aterrados que tratan de escapar, y a los que inmovilizan bruscamente lo que les causa heridas, fractura de costillas, huesos o incluso el cuello, rotura de ligamentos, hemorragias internas y daños subcutáneos. La corrida de toros es una fiesta en la que se corren o lidian toros bravos a pie o a caballo (rejoneo) en un recinto cerrado para tal fin, la plaza de toros. En España se considera un arte y sigue legal en la mayoría de las provincias Españolas. La idea central es que el toro será lo más bravo y salvaje posible para así poder torearlo y castigarlo durante horas antes de darles muerte, todo para el mero entretenimiento del público. En especial se critica el uso de armas punzantes, banderillas y espadas con las que se lastima y enfurece al animal.

Criados y utilizados para alimentación, entretenimiento y investigación y desarrollo se matan cada año: En Australia 4,9 millones, en el Reino Unido 11 millones, en EEUU 118 millones, en China 718 millones y en España 56 millones de cerdos.

Criados y utilizados para alimentación, entretenimiento y investigación y desarrollo se matan cada año: En Australia 4,9 millones, en el Reino Unido 11 millones, en EEUU 118 millones, en China 718 millones y en España 56 millones de cerdos. El ministerio de agricultura en España en 2020 publica que la producción de carne de cerdo ha aumentado un 15% mientras que en el resto de la UE ha bajado un 5% en los últimos 5 años y el ganado porcino representa más de la mitad de todo el ganado que se cría en España. España es el cuarto productor de cerdo a nivel mundial solamente detrás de EEUU, China y Alemania y un 60% de la producción se exporta a otros países. Mientras que en otros países de la UE como Holanda, Alemania y Francia se limita y reduce el tamaño de las granjas de crianza de cerdo, en España las granjas tipo 3, denominadas macrogranjas, han incrementado de tamaño por un 49% en el mismo periodo de tiempo. En España, el 78% de las más de 80.000 granjas porcinas que existen son intensivas y de estos 3.200 granjas son macrogranjas que pueden albergar 7 mil cerdos: se hacinan los animales en espacios interiores para garantizar menores tiempos y costes de producción (las extensivas, en cambio, son en su mayoría al aire libre y aprovechan los pastos de los terrenos cercanos). No todas pueden considerarse macrogranjas, porque solo esas 3.200 mencionadas arriba pueden albergar miles de cerdos de cebo. El medio millón de cerdos ibéricos sacrificados cada año en España se cría de una manera extensiva que son en su mayoría al aire libre y aprovechan los pastos de los terrenos cercanos. Un 15% de estos cerdos son tan sólo los preciados cerdos ibéricos de bellota que tienen leyes restrictivas que regulan la crianza y sacrificio para mantener su calidad.

La vida de un cerdo en España criado para alimentación humana de manera intensiva en una macrogranja que son unos 45 millones de cerdos al año, empieza en una paridera. Es un pequeño espacio con una jaula central diseñada para que los lechones puedan alimentarse de su madre, La cerda de cría, e impide que pueda moverse. La frecuencia de lechones que nacen muertos o momificados aumenta conforme sus cuerpos son cada vez menos capaces de soportar las grandes camadas que demanda la industria. Entre el 10-18% de los lechones no llegarán a la edad del destete, debido a enfermedades, inanición, deshidratación o por ser aplastados, sin querer, por sus madres atrapadas. Dentro del número de víctimas están los más pequeños de la camada, los trabajadores los matan porque no son económicamente rentables. A los que sobreviven los primeros días les mutilan sin anestesia, les cortan el rabo y los dientes para reducir el canibalismo y les cortan trozos de oreja o les clavan cortales para poder identificarlos. Entre la 3ª y 5ª semana de edad les separan de sus madres.

5 meses después, la mayoría va al matadero. Conforme crecen, las llevan a naves de engorde, hacinados entre sus propios excrementos, canibalismo es frecuente por el aburrimiento, extrema suciedad y muertes de los cerdos que no aguantan estas condiciones lamentables. Mantienen algunas hembras para reemplazar a otras, las seleccionan cuidadosamente en función de su capacidad de producir grandes camadas. Generalmente usan la inseminación artificial en vez de apareamiento esto permite inseminar a entre 30 y 40 hembras con un solo semental. Los trabajadores extraen el semen masturbando a los machos y después se los introducen a las cerdas de cría a través de un catéter. Los sementales son utilizados para excitar a las hembras antes de la inseminación, pero no dejan que las monten.

Estas jaulas siguen legales y la supuesta prohibición de estas jaulas en la UE que permite que la cerda esté confinada hasta 4 semanas durante le gestación. Si pueden, los cerdos intentan hacer sus necesidades lejos de donde comen y duermen. Este confinamiento extremo les causa graves secuelas psicológicas. La otra opción es encerrarlas en grupo, esto implica que las cerdas preñadas compartan pequeños recintos de cemento. La falta de espacio e estímulos puede provocar conductas agresivas. Quienes caen dentro del sistema de afluentes por los huecos del suelo quedan abandonadas, mueren de hambre o se ahogan entre excrementos.

Una semana antes de dar a luz, son trasladas a las jaulas parideras dónde permanecerán durante 4- 6 semanas. Incapaces de moverse, los músculos se debilitan hasta casi no poder levantarse o tumbarse. Para minimizar la atrofia muscular, las obligan de levantarse al menos una vez al día. Aparecerán úlceras debido a las duras superficies o prolapsos e infecciones debido al esfuerzo físico causados por continuos partos y las malas condiciones. También pueden generarlas parálisis parcial impidiéndole acceder a la comida o al agua que tiene en la parte delantera de su jaula e incluso causarles la muerte dentro de la jaula. Verá con impotencia como sus hijos enferman y mueren, o son mutilados y maltratados por los trabajadores hasta que se los lleven.

Luego se los llevan a un agujero cercano donde los tiran para que se descompongan junto con los lechones que mueren cada día en las parideras. “Criados en libertad” sólo significa que los cerdos nacen en casetas en el exterior y después pasan el resto de sus vidas en naves, igual de hacinados y con los mismos problemas de salud y comportamiento como en otras granjas hundidos en sus excrementos hasta la rodilla. Capaces de vivir entre 10-12 años, a la mayoría los matan a los 5-6 meses. En la misma granja les hacinan en camiones y les transportan (a menudo largas distancias) al matadero sin comida, agua o protección frente al frío o calor extremo. En el matadero esperan en pequeños corrales de cemento o de metal normalmente pasan ahí la noche, todavía sin comida y con poca o nada de agua. Por la mañana se les lleva a la fuerza a la zona de sacrificio, muchas veces con un bastón eléctrico. El método más común para aturdir y matar a los cerdos utilizado en los grandes mataderos y calificado como la opción más “humanitaria” y eficiente, es la cámara de dióxido de carbono. Un sistema de jaulas rotatorias introduce los 2-3 cerdos totalmente conscientes dentro de un gas altamente concentrado que comienza a quemarles los ojos, fosas nasales, senos, gargantas y pulmones mientras les va asfixiando. Mientras tanto sufren, gritan, se golpean contra la jaula de metal y se retuercen del dolor hasta quedarse inconscientes y morir. Unas concentraciones más bajas de CO2 les causan menos dolor y estrés, pero tardarían más en quedarse inconscientes. lo cual resulta económicamente inviable. Las cerdas de cría más grandes son introducidas en estas cámaras de gas una a una. Debido a su tamaño el gas es menos efectivo, algunas salen semiconscientes y a veces hay que aturdirlas con descargas eléctricas. Una vez volcados al otro lado de la cámara, los degüellan y los desangran. El aturdimiento eléctrico usado en los pequeños mataderos, es mucho más probable que falle. Un amperaje incorrecto, la colocación del aturdidor, la duración de la descarga o un error al degollarle demasiado rápido puede provocar una simple parálisis; no puede moverse pero siente el dolor o puede recuperar la cosciencia mientras se desangra. El parpadeo y la respiración rítmica son claros indicios de consciencia. Uno a uno son electrocutados enfrente al resto. En los pequeños mataderos otra opción es la pistola de bala cautiva. El tipo penetrante dispara una bala al cráneo del animal para dañar permanentemente el cerebro, impidiéndoles recuperar la consciencia, mientras que las pistolas no penetrantes suministran un fuerte golpe como un mazazo. Un aturdiemiento correcto requiere que la pistola esté apoyada en al ángulo correcto, sobre la parte exacta de la cabeza, lo cuál es difícil si la cabeza no está inmovilizada. Debido a que ven como sus hermanos mueren antes que ellos, y a que huelen la sangre en el suelo, se resisten a entrar en el cajón de aturdimiento. La pistola de bala cautiva es aún menos efectiva con grandes cerdos, como las cerdas de cría. En estos casos se opta a veces por un rifle con el que la precisión es incluso más complicada. Después de desangrarlos, los vuelcan en tanques de agua hirviendo para suavizarles la piel y quitarles el pelo. Los que no han sido bien aturdidos y matados mueren ahogados. Los productos de desecho (Piel, pezuñas, huesos, vísceras y grasas) se llevan a una planta para hacer manteca, que se usa para comida, sopas, lubricantes y biocombustibles u otros productos como gelatina. 

También usamos los cerdos para nuestro entretenimiento. Los cerdos salvajes, cerdolí que es un cruce de jabalí con cerdo vietnamita se ha declarado como especie invasora en España y se identificó el primer ejemplar en 2010. El problema resulta en que se hizo famoso tener cerdos vietnamitas como mascota y cuando crecen y llegan a pesar 100kgs muchos particulares son incapaces o simplemente no quieren seguir con su cuidado y los sueltan en la naturaleza y como resultado se aparean con los jabalís de la zona. Ya se permite la caza de estos animales sin valor económica para controlar sus poblaciones y daños causados a agricultores, además de haberse prohibido tener cerdos vietnamitas como mascota. Un problema medioambiental y ético grave a causa de la irresponsabilidad del ser humano.

Criados y utilizados para comida y ropa se matan cada año: En Australia 32 millones, Reino Unido 14,5 millones, EEUU 2,3 millones, China 144 millones y en España 9,5 millones de ovejas. Es importante entender las prácticas en Australia ya que el 88% de lana de merino a nivel mundial viene de allí, para que la gente pueda vestirse con la ropa más cómoda posible, muchos animales tienen que sufrir y estamos así creando la demanda de estos productos y justificando estás prácticas. La “parición invernal” consiste en fecundar a las ovejas para que paran en los meses de invierno, así los corderos se destetan en primavera cuando los pastos son fértiles. Aunque esto permite que los corderos crezcan más rápido, supone que entre el 1/4 de los corderos mueran durante los primeros 48 horas por hipotermia. Para los granjeros esto es más rentable que alimentar a los corderos que nacen en los meses cálidos. La raza merina genera el 80% de lana producida en Australia y es popular en países industrializados y exportada a Europa. En Australia seleccionan genéticamente las ovejas de merino para que tenga la arrugada y produzcan un exceso de lana haciéndolas más vulnerables a las larvas de mosca. Para reducir la suciedad y el riesgo de ataques de moscas a los que sobreviven hasta verano, les cortan el rabo y les hacen el “mulesing” que significa que les arrancan la piel del glúteo y la base del rabo con tijeras de esquilar. Si los corderos tienen menos de 6 meses, es legal hacer esto sin anestesia. A los esquiladores se les paga por número de ovejas no por horas. La velocidad es más importante que la precisión y no se les requiere formación previa. Aunque no se practica el “mulesing” en España y no hay ovejas de raza merino, si hay macrogranjas de ovejas con más de 10.000 animales dónde las prácticas son parecidas a la crianza de cerdos Criados y utilizados para comida y ropa. A los pocos años cuando ya no producen lana suficiente como para ser rentables, las envían al matadero y les convierten en carne, mientras que a los corderos “de carne” los matan entre los 4-12 meses, cuando podrían vivir en circunstancias naturales entre 12-14 años. Platos populares de cordero en España son cordero asado o chuletillas de cordero. 19 de los 32 millones de ovejas matadas al año en Australia pasan por corrales de subastas, que hacen de intermediarios entre granjas y mataderos u otros empresarios y donde también se subasta ganado vacuno, equino, aviar y porcino. El estrés por calor deshidratación, agotamiento o enfermedades previas son causas comunes de muerte en estos corrales de subasta. Los mataderos compran la mayoría de las ovejas. En el matadero ningún animal quiere que lo maten, por lo cuál se resisten y están obligados a la fuerza de obedecer; golpes, patadas y maltrato son habituales. De nuevo el aturdimiento eléctrico falla con frecuencia, sólo les causa dolor y les aterroriza aún más en sus últimos momentos. El aturdimiento con pistola de bala cautiva no es nada mejor. Independientemente de lo eficaz que pueda parecer el aturdimiento, es imposible saber con certeza si un animal ha quedado inconsciente e insensible al dolor, o si simplemente se ha quedado paralizado, aunque puede sentirlo todo. Entre la desesperación y el miedo, algunos consiguen escapar y se encuentran con los cuerpos de los que iban por delante, antes de reconducirles a la fila, sabiendo que serán los siguientes.

Utilizadas para alimentación y vestimenta se matan cada año en Australia 2,3 millones, en China 163 millones y en España 1,2 millones de cabras. Con un censo ovino que en los últimos cinco años se encuentra alrededor de los 14 millones de cabezas, España es el primero en importancia de la Unión Europea, y el segundo en censo de ganado caprino con unos 2,5 millones de animales por detrás de Grecia. Las cabras con criadas para obtener leche. Como a las vacas se les insemina repetidamente para que produzcan leche continuamente. Es una industria que en Australia solo cuenta con unas 65 granjas. En España hay más cantidad de granjas y no hay evidencia que existen macrogranjas pero la crianza en masa para su explotación es habitual con granjas llegando a 1300 animales por granja. No realizan pastoreo y utilizan como base para la alimentación del ganado forrajes y concentrados comprados. La leche de cabra es comercializada como una opción más digerible para las personas alérgicas o intolerantes a las de vaca.

Los cabritillos macho, incapaces de producir leche, se suelen considerar desechos y los matan en la granja después de nacer, mientras que las hembras son criadas para que produzcan leche, aunque algunas granjas venden las cabras que les sobran para carne. Las madres lactantes se ordeñan dos veces al día durante 10 años antes de enviarles al matadero en su momento álgido producen 4 litros de leche al día, que venden fresca, o transformada en queso, helado, mantequilla, yogur o jabón. Australia es el mayor exportador de carne caprina del mundo, la mayor parte de la cuál va a EEUU. Sólo el 10% proviene de cabras criadas para carne, el resto son cabras asilvestradas, una variedad salvaje procedente de cabras domésticas que los colones europeos trajeron a Australia. Estas cabras con capturadas y transportadas a cebaderos llamados depósitos en los que se engorda antes de matarlas. No es raro encontrar hembras embarazadas en el matadero, algunas dan a luz en el camión o en los establos del matadero antes de ser conducidos a la zona de sacrifico. Sus bebés se abandonan y mueren por inanición, frío o calor, mientras que sus madres, junto con los demás pasan por el proceso de aturdimiento, degüelle, desangrado y desmiembre.

Utilizados para entretenimiento, investigación científica, farmacología y alimentación se matan cada año en Australia 101.000, en Reino Unido 20.000, en EEUU 80.000, en China 1.600.000 y en España 70.000 caballos. El esqueleto de los caballos no madura hasta los 5 años aproximadamente, pero suelen empezar a competir en las carreras de galope cuando sólo tienen dos años para ganar más dinero y recuperar lo invertido. Esto aumenta drásticamente el riesgo de lesiones, hasta el 80% padecen irritación de la musculatura tibial o dolencia en el extensor dorsal del metacarpo. Por medio de exámenes tras las carreras se ha encontrado una importante presencia de sangre en la tráquea y los pulmones de los caballos, así como un aumento de la frecuencia y gravedad de las úlceras estomacales a medida que se les entrenaba y se les hacía competir. En la pista se les fustiga con dureza para hacerles correr más. Sólo se limita fustigar en los primeros tramos de la carrera, pero en los últimos tramos de la carrera, cuando los caballos están exhaustos y les cuesta más responder, no hay límites ningunos y habitualmente se les fustiga hasta llegar a la meta. Las carreras de galope con saltos son 19 veces más peligrosas que las carreras en llano y las caídas violentas son frecuentes. Más o menos la mitad de los caballos que participan en carreras de saltos en Australia desaparecen silenciosamente de la industria en circunstancias desconocidas y nunca más compiten ni se sabe nada de ellos o se matan en la pista. Se colocan lonas verdes para impedir que el público lo vea. Entre 10.000 y 11.000 caballos de carreras se registran en el país cada año, más o menos la misma cifra que la industria abandona, generalmente por bajo rendimiento, carácter inapropiado o lesiones. Algunos llegan a corrales de subasta, donde pueden tener una segunda vida como caballo de doma clásica, show hacking u otra disciplina. Se venden baratos porque aparte del cuerpo agotado que tienen, están trastornados de mente y muy pocos entrenadores valen para calmar a estos animales y devolverle su espíritu libre y elegante. Muchos de los caballos retirados de las carreras, acaban en mataderos donde se les usa para hacer comida de mascotas o para alimentar a galgos de carreras. Otros terminan en unos de los mataderos de caballos con permiso para exportar carne equina para consumo humano. En Australia los caballos también se emplean en rodeos donde sufren los mismos maltratos, lesiones y destinos que las vacas de rodeo.

Utilizados para entretenimiento, vestimenta, investigación científica, farmacología y alimentación. Se distinguen dos o tres especies vivientes de camellos: el dromedario, de una joroba, que constituye el 94% de la población mundial de camellos; el camello bactriano de dos jorobas que supone solo el 6% y, por último, el camello salvaje, en peligro de extinción. Los camellos llegaron a Asia procedentes de América del Norte a través del Estrecho de Bering. Originarios de los desiertos de Asia, hace milenios que se extendieron en África, particularmente en el desierto del Sahara. Los camellos fueron traídos a Australia como medio de transporte en el siglo XIX. Con la llegada del automóvil los soltaron en zonas salvajes. En 2008 se estimó que había unos 600.000, lo que empujó al gobierno de hacer una matanza que redujo su población a la mitad, principalmente les dispararon desde helicópteros, pero también los acorralaron y los condujeron en camiones al matadero para exportar a EEUU y Oriente Medio una práctica que sigue vigente. Tras haber pasado su vida entera en libertad sin contacto humano, el confinamiento repentino y el ser manejados por la fuerza les resulta completamente extraño. Una cantidad creciente de camellos capturados en libertad son destinados a las granjas de leche de camella, una industria en expansión que se promociona a una alternativa más sana a la leche de vaca y sus derivados y más eficiente que las matanzas en helicóptero.

El conejo este utilizado y criado para comida, vestimenta, experimentos y como mascota. Según el ministerio de agricultura, pesca y alimentación Español, la carne de conejo representa el quinto tipo de carne más consumido tras el porcino, aves, vacuno y ovino-caprino, aunque guarda un importante componente cultural. España es uno de los principales productores mundiales de carne de conejo, liderando junto con Italia y Francia la producción en la UE. Aunque los conejos son la tercera especie más producida para carne en Europa, con cerca de 180 millones de individuos cada año, no existe una normativa específica para la explotación de conejos, por lo que empresarios y ganaderos se rigen por la legislación general de la Unión Europea sobre bienestar animal, que únicamente define algunos aspectos básicos como la disponibilidad de agua, comida y prevención de enfermedades.

Los conejos salvajes son una plaga en muchos países y regiones ya que se reproducen muy rápido y tienen pocos o en algunos casos ningunos depredadores naturales. Veamos el ejemplo de Australia, dónde la industria cunícola es muy controversial. A falta de depredadores naturales se introdujeron enfermedades altamente contagiosas para ayudar a controlar la plaga de conejos salvajes. Los insectos las propagan y así pueden entrar en las granjas de conejos y aniquilarla entera. Mientras que otras granjas compiten con el precio más bajo de los conejos salvajes que los cazadores atrapan y matan.

En el año 2022, se sacrificaron 33,3 millones de conejos por su carne en los mataderos sólo en España. Los conejos de las granjas cárnicas también en España se pasan toda la vida en jaulas que no están apoyadas en el suelo, sin poder realizar ningún comportamiento natural como escarpar, esconderse o saltar. Del cúmulo de orina y heces que tienen debajo de sus jaulas, emana una gran cantidad de amonio. Las conejas destinadas a la cría son forzadas a vivir en estas condiciones hasta 56 semanas en las que paren 7 camadas, en 13 meses, paren 7 veces. Los conejos podrían vivir entre 8-12 años, pero los matan a las 12 semanas.

Cada año en Australia se emplean 3.000-4.000 conejos para pruebas e investigaciones científicas mientras que en España este número llega a hasta 15.000 en 2022.

Una granja de peletería es una instalación dedicada a la cría de determinado tipo de animales para el aprovechamiento de sus pieles (peletería), con está finalidad se crían conejos, visones, zorros en Europa, EEUU, Canadá y China. Razas de conejos que se crían para su piel son Rex, angora y orylag. En Europa se crían en Francia. El exportador más grande de pieles es China. De diez granjas de piel de conejo visitadas por un investigador encubierto, en la mitad de ellas se les arrancaba el pelo a los conejos vivos, un proceso que se repite cada 3 meses, tiempo durante el cual los conejos permanecen enjaulados. Comparado con el esquilado o el corte, el arranque de pelo, hace que crezca un pelo más largo y lucrativo. Conforme envejecen, les crece menos pelo, y al final les cuelgan y despellejan para una última recogida a veces cuando todavía estén vivos. Se necesitan 12 conejos para un sólo sombrero de Akubra. En 2015 la marca Akubra canceló sus operaciones australianos y comenzó a importar piel de conejo de Europa. En el mundo se matan más de 1.000 millones de conejos al año sólo para su piel.

Utilizados para investigación científica y como mascota. En Australia se usan entre 6 y 10 millones de animales al año para hacer investigaciones y pruebas incluyendo 1-2 millones de ratones. En España se usó en 2016 800.000 animales de los cuales 520.000 eran ratones para investigación científica. Muchos de estos experimentos implican procedimientos quirúrgicos sin anestesia o exposición a toxinas o enfermedades. Al finalizar, se mata a todos los ratones sometidos a investigaciones y pruebas, ya que sacarlos del laboratorio es ilegal. El gaseamiento por dióxido de carbono o la sobredosis del anestésico isoflurano por inhalación o inyección, son dos métodos comunes de matar ratones. Actualmente, las investigaciones científicas y los descubrimientos se centran en matices de la fisiología humana, para lo cual los animales no son modelos apropiados. En 2015, un estudio del instituto Nacional de Salud de EEUU, descubrió que el 95% de los medicamentos que demuestran ser seguros y eficaces en animales, fracasan en pruebas con humanos. Una confianza acrítica en los resultados con animales en perjuicio de alternativas más precisas, con tejidos y células humanas, cadáveres, simuladores y modelos computacionales, puede haberle costado la vida y la salud de decenas de miles de humanos y a miles de millones de animales.

Usados y criados para vestimenta y cosméticos, con frecuencia se usan visones para hacer prendas de piel, accesorios e incluso pestañas postizas. Una granja de peletería es una instalación dedicada a la cría de determinado tipo de animales para el aprovechamiento de sus pieles (peletería). El animal que de forma más habitual es explotado para el aprovechamiento de su piel es el Visón. Los principales países con granjas de peletería de Visones en Europa son Dinamarca, Finlandia, Noruega y los Países Bajos aunque en España también hay unas 50-70 granjas. China también dispone de una importante industria peletera y es el mayor importador y reexportador de pieles del mundo. El visón ha sido criado para el aprovechamiento de su piel también en los Estados Unidos. Desde hace al menos 130 años. En el año 2005, los Estados Unidos eran el cuarto productor mundial de pieles de visón después de Dinamarca, China y los Países Bajos.

En la naturaleza cada individuo habita en una zona húmeda de 10km2. Pese a llevar generaciones criándose por su piel, se ha comprobado que estos solitarios y curiosos animales sufren enormemente en cautividad. Hacinados en jaulas metálicas donde el aburrimiento crónico y el estrés hacen que dan vueltas compulsivamente y se automutilen. Los reproductores permanecen en estas jaulas 4-5 años, pariendo una camada al año de la que sobrevivirán 3 o 4 cachorros que serán degollados y despejados a los 6 meses. Una forma común de matar a los visones son cámaras de gas que se llenan de humo de motor, pero no siempre son letales, por lo que algunos recuperan la consciencia mientras los despellejan. La electrocución anal o la rotura de cuello son métodos frecuentes de matarlas también.

Usados y criados para vestimenta y entretenimiento. Después de visones, los zorros son los animales más criados por su piel y sufren situaciones similares. Se crían en granjas en Europa y china. Finlandia es el principal productor mundial de pieles de zorro. En los Estados Unidos las pieles de zorro se producen en diez estados, siendo Wisconsin y Utah los dos principales. La producción de pieles de zorro de Canadá es entre diez y quince veces superior a la de los Estados Unidos. Los granjeros chinos afirman que el margen de beneficio es tan reducido que no pueden permitirse matar a los zorros con otro método que no sea el más rentable (aunque brutal), que es la electrocución anal. Muchos zorros despellejados vivos para ahorrar tiempo y energía. Introducidos en Australia por los colonos británicos para la caza de zorro y luego para controlar la creciente población de conejos los zorros ahora están catalogados como plaga por todo el país. Se estima que hay más de 7 millones. Todos los estados permiten que se maten zorros en las propiedades privadas. El método más común de reducir su número es envenenándolos con 1080. Este veneno muchas veces es consumido accidentalmente por animales salvajes o domésticos como los perros. El veneno 1080 es incoloro, inodoro e incidido y provoca una muerte lenta y agonizante a todas sus víctimas.

Utilizados como mascota, entretenimiento, investigación y vestimenta. Mientras Australia, la UE y EEUU han prohibido la importación de piel y gato las investigaciones han demostrado que la piel de perro y gato procedente de China es a menudo etiquetado como de zorro, conejo o visón. Cada año en china se crían unos 2 millones de perros y gatos, se roban de casas o se recogen de la calle. Los hacinan en jaulas metálicas y a veces los transportan durante días sin agua ni comida para acabar colgados, desangrados, golpeados o estrangulados hasta morir o incluso son despellejados vivos. Los perros que compramos como mascota pueden venir de las fábricas de cachorros o granjas industriales de perros. Son instalaciones de cría de perros para su comercialización ubicados en Europa del Este y EEUU. Producen animales de forma masiva a bajo coste, cuyo fin es el beneficio económico. Proveen animales a las tiendas de mascotas y a los fanáticos de las razas puras sin preocupación de los millones de animales que morirán en los refugios. En algunos países, o en criaderos ilegales, en este tipo de instalaciones, no se presta atención al bienestar de los animales que son tratados como máquinas de cría y viven en pésimas condiciones sin la debida atención veterinaria o socialización. El mayor número de fábricas del que se tiene constancia se encuentra en EEUU, donde se calcula que hay aproximadamente 10 000 de estos criaderos de perros. Sólo en Australia unos 450.000 cachorros son vendidos cada año. Aproximadamente un 85% de los criadores no tienen certificación, pero gracias a los mínimos controles incluso los criadores certificados, pueden gestionar fábricas de cachorros produciendo gran cantidad de cachorros de raza y cruces para vender en tiendas de mascota o en internet. En las fábricas de cachorros es legal que las madres estén encerradas en sus celdas de cemento 23 horas al día, y les hacen que críen sin parar. Deprovistos de afecto y compañia, las tratan como máquinas de parir. Estos preciosos cachorros que venden por miles de euros, padecen a menudo enfermedades u otros problemas de salud o de comportamiento, fruto de las condiciones de las fábricas de cachorros y de la selección genética durante generaciones. La gente que compra un cachorro está muy preocupada por su origen, pero se quedan tranquilos con un par de frases tranquilizadoras sin investigar a fondo de donde vienen realmente estos cachorros. Mientras tanto se duermen perros en refugios y perreras en, sólo Australia, entre 200.000 y 250.000 perros y gatos callejeros o abandonados. La mayoría de ellos son sanos, pero nadie les quiere.

Pese a los escándalos públicos en los últimos años, las apuestas de carreras de galgos son una industria enorme y poderosa tanto en Australia, como a nivel mundial y también en España. La rápida aceleración y velocidad a la que estos grandes animales persiguen el señuelo provoca choques inevitables, caídas y lesiones, así como desgarros musculares y roturas de ligamento tarsiano. En Australia cada semana se notifica la lesión de unos 200 perros entre ellos unos 6 a 10 galgos o bien mueren en la pista o se les eutanasia tras la carrera. Galgos suelen vivir entre 12 y 14 años, pero un galgo de carrera comienza a competir a los 18 meses, y termina cuando tienen entre 3 y 4 años. En España cada año matan a 50.000 galgos que son demasiado lentos o no aptos para competir o ya ha bajado su rendimiento. Esta industria suele además, vender animales “no aptos para competir” a laboratorios, por lo que la crí­a de perros de carrera no sólo se convierte en una pieza fundamental del negocio de las apuestas, sino también en una fuente de animales para las crueles prácticas de vivisección. Cada vez más pruebas demuestran que a menudo se matan galgos de forma no humanitaria. Los entrenadores, para ahorrar dinero, prefieren dispararlos o golpearlos a dormirlos en el veterinario. Tiran los cuerpos a una fosa, en una finca o en una zona de arbustos. Los animales destinados a competir, no sufren mucho menos que los demás. Varios cientos de conejos y otros animales pequeños mueren durante el entrenamiento de estos perros. Los entrenadores utilizan estos animales pequeños como carnada, para hacerlos correr y simular carreras. A los perros se les permite atrapar y destrozar a los animales utilizados como carnada. Los perros que no son propensos a matar las carnadas, son encerrados en pequeñas jaulas en compañí­a de conejos. Los entrenadores entonces, privan a los animales de comida, haciéndolos que el hambre los lleve a comer a los conejos. De esta forma, los entrenadores van modificando el carácter no agresivo de muchos animales. En muchos casos, los perros de carrera viven en pequeñas jaulas la mayor parte del tiempo. Sólo se les permite salir para hacer sus necesidades, entrenar o competir en carreras.

Utilizados para alimentación e investigación científica se matan cada año 167.200.000 toneladas de peces, es un número tan grande que se describe en tn y no en vidas. Para abastecer la creciente demanda de pescado se usan acuiculturas, jaulas en el agua donde se hacina entre sus heces miles y miles de peces. Se usa para salmón, trucha, barramundi, langosta, pargo, pez rey, bacalao murray, abulón. Salmón es el pez que más se come en Australia con 40.000 tn/año , mientras que en España es el atún, merluza y pescadilla seguido por salmón. Las piscifactorías se venden al público como la única forma ecológica para alimentar al mundo y abastecer la demanda sin los inconvenientes de la pesca salvaje, sin pesca ilegal ni captura incidental, sin dañar el fondo marino, sin matar especies en peligro y sin condiciones de trabajo peligrosas. Es una gran mentira y es asombroso que hoy en día ya el 50% del pescado que consumimos es de piscifactorías. España es el país líder en tn de producción de pescado en acuicultura en la UE con unos 350.000tn un aprox. 25% de la producción total en la UE. Se crían en aguas dulces, en el mar, en jaulas en las zonas de costa, playas, zonas intermareales y en las regiones de Valencia, Canarias, Andalucía y Murcia. Cada jaula puede albergar hasta 60.000 peces, los llevan desde las incubadores cuando tienen de 12 a 18 meses. Conforme crecen el espacio disponible disminuye hasta quedar hacinados. Un estudio de 2017 sobre salmones de piscifactorías en Australia, Noruega, Chile, Escocia y Canadá indicaba que la mitad de los peces son sordos debido a que el crecimiento rápido deforma sus receptores auditivos. En el caso del salmón las empresas más grandes en Australia o Escocia tienen varias granjas de hasta 24 jaulas creando una concentración enorme de alimento para peces, y excrementos en el mar. Esta intensa contaminación causa un peligroso descenso de oxígeno en el mar y un mayor riesgo de enfermedad, provocando numerosas muertes en las piscifactorías. Infecciones masivas de parásitos como piojos de mar son frecuentes que se comen a los animales vivos hasta que padezcan de sus infecciones. Muchos incidentes de muertes masivas, se deben a una combinación de asfixión por falta de oxígeno, errores humanos y enfermedades; padecen de anemia, plagas de piojos de mar, enfermedades infecciosas como clamidia y cardiopatías. Es triste pensar que esta increíble especie, que había evolucionado durante millones de años para migrar a través de océanos y navegar río arriba para llegar al mismo lugar de desove donde nació, ahora estuviera confinado de nadar en círculo en condiciones de pulcritud. La tasa de mortalidad en una piscifactoría grande está en unos 17% según los propios números que publican las grandes empresas, pero trabajadores infiltrados dicen que el 50% del salmón muere antes de ser recolectado. Que resulta en 60.000 peces por jaula en 10.800-30.000 peces muertos. Esto es un síntoma de la cría intensiva de salmón. Es un maltrato que esta lejos de solucionar de el problema de alimentación mundial, la cría de salmones es un desperdicio de recursos. Los peces muertos se recogen y meten en tanque donde se muelen para convertirlo en pienso para los mismos peces así practicando canibalismo. Para producir un kilo de salmón solo se necesitan 1,2 kg de pienso, pero es un pienso muy procesado que consiste de una base de harina de pescado y aceite de pescado que requiere mucho pescado para su producción. Es decir se necesita sacrificar mucho más pescado que se produce. El salmón que se recoge de las piscifactorías sin colorantes añadidos a su alimentación, sería totalmente gris, pero los productores de salmón pueden elegir entre una carta de colores, como la que tenemos para por ejemplo para la pintura en una tienda. Eligen el tono de color rosa del salmón que van a producir y así engañan al consumidor. Tras 15-18 meses en estas jaulas, cuando pesan aprox 7kgs, los salmones son absorbidos por un tubo hacía un barco donde o se les mata inmediatamente o se les transporta en tanques a la instalación del procesamiento. El método “humanitario” de atrapar y matar a los peces implica succionarlos por un tubo hasta un tanque de agua helada donde se mueren de frío. Lejos de ser humanitario es una muerte lenta y dolorosa, a veces tardan 30 min en morir. A los peces para hacer sashimi (un manjar nipón de pescado fresco) les acuchillan en la cabeza antes de cortarles la yugular y los ponen en agua y hielo para que se desangren. Tiendas y restaurantes muestran peces vivos para que los clientes, pueden elegir que individuo ha de morir. España importa salmón de Noruega (25%) y bacalao y abadejo como pescado blanco de china. Los peces capturados en alta mar como el atún son capturados con barcos que arrastran grandes redes capturando indiscriminadamente todas las especies a u paso y destruyendo el suelo marino. Atrapan y matan delfines, ballenas, manta rayas, peces luna, focas, tortugas y todo que se atrapa en las redes. El 85% de reservas mundiales de peces alcanzan o sobrepasan los límites de pesca, si seguimos así en 2045 no habrá más peces en el mar.

Utilizado para investigación científica y entretenimiento. Cada año cientos de macacos, titíes y babuinos, llegan a los laboratorios australianos procedentes de tres criaderos financiados por el gobierno. En España entre los animales que se utilizan para estas investigaciones, destacan los macacos, en torno a 500, y perros, con alrededor de más de 1.000 ejemplares. Escondidos al público por su gran sistema de seguridad los laboratorios realizan diversos experimentos biomédicos, usan a estos inteligentes animales y después se deshacen de ellos. Otros primates están encerrados en circos donde sólo interrumpen el aburrimiento extremo de sus jaulas para entretener a los espectadores o en zoológicos.

Los leones y tigres cautivos cumplen el mismo propósito, viven una vida de aburrimiento y frustración para entretener a la gente que compra la entrada. Mientras que superficialmente las exhibiciones de estos y otros animales exóticos puedan sorprender y emocionar, pocos clientes observan el tiempo suficiente como para darse cuenta de que repiten constantemente sus movimientos, signo de una condición psicológica común a todos los animales en cautividad, conocida como zoocosis.

En el tropical calor de Queensland, Australia por ejemplo, los osos polares de Sea World son los únicos cautivos en Australia. Los cuerpos de estos animales están adaptados a las condiciones gélidas del Ártico. En estado salvaje, pueden ndar más de 70km en sólo 24 horas, y viajan de media 3.000km/año. Aquí, están encerrados en un recinto de 30 x 40m

Focas y delfines utilizados para entretenimiento. Los espectáculos con focas son habituales en los zoos. A las focas se les enseña hacer trucos en público a cambio de comida. Tras el escenario están confinados a pequeños espacios, como cualquier otro animal del zoo, nadando en círculo o gimen con angustia.

En libertad los delfines viajan hasta 65km diarios y están en constante movimiento buscando comida, jugando y peleando con otros delfines. Comparten con los humanos y grandes simios la autoconciencia y hay pruebas de intuición y empatía. Ninguna forma de cautividad puede cubrir las necesidades comportamentales de estos animales inteligentes y cognitivamente complejos. Aproximadamente el 80% de los delfines de Sea World- Australia han sido criados en cautividad y no pueden ser liberados. Han estado toda su vida actuando a diario a cambio de comida. Que tengan hambre antes del espectáculo es crucial para una buen actuación, que probablemente sea el evento más atractivo del parque. De los más de 133 millones de dólares de ingresos por venta de entradas, menos del 1% se invierte en las muy anunciadas iniciativas de rehabilitación y rescate. El gobierno australiano prohibió en 1985 la construcción de nuevos delfinarios y dictaminó la eliminación progresiva de los existentes, después que se demostrase que los cetáceos en cautividad sufren estrés, problemas de comportamiento y reproductivos, alta mortalidad y corta esperanza de vida (aunque a primera vista nos puede parecer que son felices). En Australia sólo quedan dos delfinarios abiertos, gracias a un vacío legal que les permite continuar su actividad con animales nacidos en cautividad, incluidos los hijos de delfines enfermos capturados en libertad con la excusa de curarlos y soltarlos después. Esta práctica de captura, cría y suelta aumenta la variabilidad genética en estos parques y les permite continuar los espectáculos y mantenerse en funcionamiento. España es el país con el mayor número de delfinarios y cetáceos en cautividad de la UE. Tiene 11 delfinarios: cuatro en Canarias, dos en Catalunya, dos en la Comunidad Valenciana, uno en Madrid, uno en Andalucía y uno en Baleares. Reino Unido cerró su último delfinario en 1993, Finlandia lo hizo en 2015 y lo mismo ha sucedido en otros países europeos como Chipre, Eslovenia, Croacia, Noruega, Islandia, Polonia, Alemania o Suiza. Francia prohibió la reproducción de cetáceos en cautividad en 2017 y en otros lugares, como Brasil, la legislación es tan estricta que apenas quedan delfinarios. En España, sólo Barcelona cuenta con una normativa municipal que prohíbe el cautiverio de estos animales. Aunque los delfinarios australianos no pueden capturar e importar delfines sanos, sí es habitual en otras partes del mundo. Siendo Taiji, una ciudad costera de Japón uno de los principales puntos de captura. Cada año desde septiembre a marzo, miles de delfines y otros pequeños cetáceos son conducidos a una cala de Taiji y asesinados brutalmente por pescadores locales, que los ven como una fuente de ingresos y una plaga. Una plaga porque compiten con los pescadores locales por los mismos peces y cada vez quedan menos peces en el mar. Se han visto entrenadores de delfines ayudando a estos pescadores a acorralar a los delfines y seleccionando a los pocos que querían que siguiesen vivos para transportarlos a acuarios y delfinarios de todo el mundo.

atribuído a Mahatma Ghandi

Este documental australiano es el más realista y sincero que hay hasta hoy. Está clasificado como “Terror” porque lo graba todo, sin apartar la mirada en ningún momento. Es muy duro de verlo, pero es la cruda realidad de lo que estamos haciendo, cada día en todo el mundo. No te consueles con las palabras: “Esto en mi país no pasa”, te aseguro que sí pasa y llegará el día que graban un documental aquí en España también. Cada vez más gente famosa se une a la causa y reúne cada vez más fondos para que la gente entre en razón. Sé uno de ellos, empieza hoy. Ten valor y ve el documental Dominion.

Qué dice esto de nosotros? Qué dice esto de Australia, EEUU, Reino Unido, España? Qué dice esto de nosotros como especie?

En toda la historia documentada 619 millones de personas han muerto en guerras. Matamos el mismo número de animales cada 3 días (74.171.872.986 en 2016) y esto sin incluir los peces y otros animales marinos cuyo número de muerte es tan alto que se cuenta por toneladas (167.200.000 toneladas en 2016). Pero antes de matarlos tenemos que criarlos, encerrarlos y explotarlos para comida, entretenimiento, vestimenta e investigación. Toda su vida desde que nacen hasta que mueren, son controlados por industrias a los que sólo le importa el dinero. Un imperio de sufrimiento y sangre. Comprados por consumidores a quienes les dijeron que habían recibido un trato ético. En libertad, de proximidad, ecológico. Que sus muertes fueron humanitarias, que en nuestro país no se maltrata animales; y que cuando esto sucede, nuestro gobierno, nuestras autoridades lo descubren y acabarán con ello. Y mientras, como consumidores, tenemos pocos motivos para cuestionarlo, porque comer y utilizar animales es normal, siempre lo hemos hecho. Porque los productos en los supermercados quedan muy lejos de los individuos que un día estuvieron vivos (algunos sólo durante poco tiempo, otros explotados durante años sin descanso). Animales que comparten con nosotros (y con los animales con los que vivimos), la capacidad de sentir amor. Felicidad, Tristeza y Dolor. Con los que compartimos la capacidad de sufrir. El deseo de vivir, de ser libres, el querer no ser valorados, por lo útiles que les somos a otros, sino por quiénes somos como individuos. Seres por derecho propio, no medios de producción. No recursos. Él, ella, ellos, ellas, no “eso”. Lo cierto es que no hay ninguna forma humanitaria de matar a alguien que quiere vivir.

No es una cuestión de trato, ni de buscar la mejor forma de algo que está mal. Jaulas más grandes, menos hacinamiento o gases menos perjudiciales. Nos autoconvencemos de que han vivido bien y de que cuando llegue su fin no saben lo que le va a pasar, no sienten nada.

En sus horas finales, minutos, segundos, siempre hay miedo, siempre hay dolor. El olor de la sangre. Los gritos de otros miembros de sus especies, con los que han compartido sus vidas. Nunca hay voluntad o deseo de morir, sino más bien angustia por vivir, una lucha desesperada por su último aliento. Y nunca reciben compasión y amabilidad, sino burlas, risas, patadas, golpes, son zarandeados como trapos o se les convierte en carne picada porque nacieron con el sexo equivocado. Les quitamos a sus bebés. Les quitamos su libertad. Les quitamos sus vidas, les enviamos vivos al matadero para salir de allí convertidos en artículos empaqueteados, y nos decimos que en el proceso se les trató de forma ética y humanitaria. Y mientras nos hacemos daño a nosotros mismos. “La organización de la Salud Mundial a publicado un informe esta mañana sobre los peligros de la carne roja y la carne procesada.” Destruimos el medioambiente. La ganadería emite más gases de efecto invernadero que cualquier otra industria talando los bosques y matando a los animales salvajes para dejar sitio a las granjas. Sólo el ganado que hay en todo el mundo consume una cantidad de alimento proporcional a las necesidades calóricas de 8,7 mil millones de humanos y aún así 1 de cada 9 humanos (795 millones) padece malnutrición crónica, 884 millones de personas carecen de agua potable mientras que para producir 1 litro de leche se necesitan 1.000 litros de agua o 15.000 litros de agua para producir 1kg de carne de ternera. Y todavía seguimos justificando la ganadería diciendo que es normal, necesaria y natural. Que el reino animal, o ciertas especies son inferiores porque no tienen nuestra inteligencia, porque son más débiles o no pueden defenderse.

Nos creemos que, por nuestra supuesta superioridad, nos hemos ganado el derecho a someter y dominar a aquellos que consideramos inferiores, y así satisfacer a nuestros objetivos. Está es una argumentación que ya ha sido utilizada antes.

Por el blanco, para esclavizar el negro o para quitarle sus tierras a sus hijos. Por los nazis para asesinar a los judíos. Por los hombres, para silenciar y oprimir a las mujeres.

¿Estamos condenados a repetir esta historia una y otra vez?

Este complejo de superioridad y este absoluto egoísmo, ¿son lo que nos define como especie? ¿O somos capaces de algo más?

Ralph Waldo Emerson

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